domingo, 27 de diciembre de 2009

Cesc fulmina a los Villanos con una espectacular actuación

Cesc Fábregas entra en la segunda mitad y revoluciona un partido en el que borró por completo al Aston Villa

Dos goles del catalán en la segunda mitad y otro en la recta final de Diaby le dieron un espectacular triunfo a los Gunners que se colocan a 4 de la cabeza con un partido menos. El próximo miércoles visitarán Fratton Park y esperan un nuevo pinchazo del Chelsea.

Puede sonar a película de vaqueros pero como dice el título, Fábregas se cargó a los Villanos en la media hora que jugó. Muy pocas veces se puede ver como un solo jugador revoluciona un partido de tal forma que nula por completo al equipo contario. El Aston Villa llegaba a Londres en el cuarto puesto y amenazaba la plaza del United. Arsène Wenger recuperaba a Cesc pero no arriesgó y no jugó de titular, estuvieron en el mediocampo Samir Nasri, Denilson y Song. Por delante estuvieron alternándose Eduardo, Arshavin y Diaby.

El partido comenzó con los locales imponiendo su juego rápido de toque corto y por abajo. El equipo de Martin O'Neill aprovechaba la velocidad en el contragolpe jugando con Ashley Young, Stewart Downing y James Milner y generalmente tuvieron varias ocasiones para poder adelantarse en el marcador. La iniciativa la tenía el Arsenal pero no conseguía imponer una superioridad que neutralizara a los de Birmingham. La ocasión más clara fue para Eduardo que remató forzado una buena jugada de Diaby que atrapó Friedel. El guardameta estadounidense estuvo soberbio y fue lo mejor de su equipo aunque en la primera parte no tuviera tanto trabajo como en la segunda. El Aston Villa tenía controlado al Arsenal, Warnock subía con comodidad hasta la línea de fondo, Heskey recibía balones que intentaba bajarle a Agbonlahor y Petrov se sentía cómodo en el centro. Por parte del club londinense, Almunia estaba teniendo trabajo con los dos delanteros del Villa, Nasri estaba cubierto en todo momento y a Arshavin no le salían las cosas.

Comenzada la segunda mitad Wenger enviaba a Cesc a la banda para que calentase llevándose una cálida ovación del público Gunner. Cuando llegó el minuto 56 el partido se revolucionó con la entrada de Fábregas que remplazó a Denilson. La entrada del español en el terreno de juego fue un cataclismo para el Aston Villa. De repente el Arsenal aceleró y aumentó el ritmo del partido, Cesc no solo es un jugador espectacular, sino que le hace jugar mejor a sus compañeros. Con él, Song se encargó de destruir todo contraataque de los Villanos, Nasri obtuvo libertad para moverse por todo el mediocampo y Diaby se descolgaba más para incorporarse al ataque. El Aston Villa quedó totalmente eclipsado y se notó en todas sus líneas. Brad Friedel realizó unos paradones espectaculares, Richard Dunne se pasó el partido detrás de los jugadores del Arsenal, Warnock no subió en toda la segunda mitad... no parecían funcionar bien las cosas para los de Birmingham.

La segunda mitad el partido se jugó casi por completo en el campo del Aston Villa con arreones continuos del Arsenal comandados por un omnipresente Fábregas. Agbonlahor y Heskey se quedaron en la delantera viendo como su equipo intentaba detener el vendaval de los Gunners. Martin O'Neill cambió a éste último e incorporó a John Carew, un cambio habitual en las últimas jornadas. Pero no resultó, el problema era que con Fábregas en el campo, el equipo presionaba más y es que parecía que Fábregas tenía un aura que motivaba a todo su equipo, por algo es capitán. Downing y Milner no encontraban salidas al juego del Aston Villa y Ashley Young desapareció por completo y se desesperó, recibiendo amarilla en un piscinazo tremendo ante Song.

El "efecto Fábregas" dio resultado a los 10 minutos de haber entrado en el momento en el que Richard Dunne le derribó en la frontal cuando el español recién incorporado al partido se disponía a entrar en el área. Son muchas las virtudes de Cesc, hoy brilló su particular habilidad para tirar faltas y batió a Friedel que había estado impecable hasta el momento con una rosca digna de los mejores lanzadores de faltas. Es cierto que justo pasó por encima de Agbonlahor que fue el único integrante de la barrera que no saltó, pero eso no quita el mérito del gran golpeo del 4 del Arsenal. El Aston Villa no se lo podía creer, un solo jugador les había aplastado en solo 10 minutos y eso que volvía tras una lesión.

Tras el gol el partido mantuvo su línea, el Arsenal siguió asediando la puerta de Friedel y el Aston Villa intentaba acercarse a la portería de Almunia aunque sin apenas éxito. Llegaban más ocasiones para el Arsenal y a Martin O'Neill se le ocurrió reforzar el mediocampo metiendo al joven Fabian Delph por Luke Young, un cambio bastante atrevido. Mucho antes se había retirado Eduardo da Silva y había entrado Theo Walcott para intentar desbordar a Warnock. El Aston Villa se precipitó al ataque, y tras una mala entrega de Milner el Arsenal montó un contragolpe por la derecha conducido por Walcott que asistió a Fábregas que llegaba como un rayo para anotar su segundo gol y encarrilar el partido. Wenger lo celebraba y se alegraba de que los sustitutos que él metió decidieran el partido. La sonrisa de Wenger desapareció cuando Fábregas no celebraba el gol y se llevaba la mano a la pierna dando señas claras de que se había vuelto a lesionar.

Había conseguido revolucionar un partido ante el Aston Villa, un equipo más que rocoso. Sin embargo, el precio iba a ser caro y Fábregas tuvo que abandonar el partido. Por lo menos se fue con la sensación de que había sido el héroe del partido y además había sumado dos goles más a su cuenta particular en tan solo media hora. En su lugar entró Ramsey, y el Aston Villa viendo que el Arsenal había perdido a su estandarte dio un paso adelante. Se abrieron más los espacios y esto lo aprovechó Diaby para abrirse camino por el centro del campo y sin apenas molestias colocó el balón con el interior del pie en las redes de Friedel.

Queda claro, Cesc Fábregas es el corazón, cerebro, pulmón y todo lo que uno quiera del Arsenal, sin menospreciar a sus compañeros que son grandes futbolistas también. Hoy él revolucionó un partido que tenían trabado los Gunners con dos goles y una actuación estelar. Lo decía Petón en la retransmisión de Teledeporte, muy pocas veces un suplente cambia tanto un partido. Wenger se marchaba del terreno de juego con un gesto preocupado, no por el juego de su equipo, pero por la lesión que sufrió su capitán. En principio no parece que pueda llegar a viajar a Portsmouth pero ojalá se recupere cuanto antes para poder disfrutar del espectacular fútbol de Cesc Fábregas.

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